Me sorprendo preguntándome si nunca habrán experimentado el placer de tener un cuerpo ajeno sobre el tuyo; de no saber donde termina tu piel y empieza la de tu compañero, de sentirte deseado, vulnerable; poseído.
Quizás tampoco saben lo que es masturbarse en una bañera, abandonarte al placer meintras el agua, cariñosa, te lame. A esos pobres desgraciados van este puñado de versos:
Componer canciones con acordes de suspiros
Construir mundos en el mapa de tu piel
¿Qué más puedo pedir?
Solo unirme a ti en bendito acto sexual
Beberme tus ganas, vivir de deseos
Forjar, con semen y sudor, las cadenas que te aten a mi colchón
Y rendirme a tu cuerpo, morir en tus caderas al hacerte mi montura
Para que tu gozo me llene y me desborde
Para que la razón se rinda y, por fin, me abandone
Construir mundos en el mapa de tu piel
¿Qué más puedo pedir?
Solo unirme a ti en bendito acto sexual
Beberme tus ganas, vivir de deseos
Forjar, con semen y sudor, las cadenas que te aten a mi colchón
Y rendirme a tu cuerpo, morir en tus caderas al hacerte mi montura
Para que tu gozo me llene y me desborde
Para que la razón se rinda y, por fin, me abandone

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