Querida yo, te escribo dentro de diez años para regalarte unas palabras de esperanza:
Sé que estas fechas son muy duras para ti, y especialmente este año porque esa distancia que esperabas empezase a enfriar tus sentimientos no a hecho más que avivar el dolor con falsas esperanzas y preguntas sin respuesta.
Sé que esa frase bienintencionada de la noche de Navidad no ha conseguido más que desgarrarte un poco más por dentro
"No llores, niña... Si su amor hubiese sido de verdad habría sido para siempre, el amor que es de verdad es para siempre"
Sé cual es tu mayor miedo en estos instantes querida, porque hace diez años también fue el mío:
"¿Entonces qué pasa conmigo? Lo que siento es de verdad ¿Será entonces esto para siempre, será para siempre este dolor? ¿Lloraré su nombre por las noches para siempre? No podré soportarlo tanto tiempo... Apenas puedo ahora"
¡No temás más mi niña! Es cierto que el amor es para siempre... Pero con los años se convierte en otro amor; en uno menos intenso, más mundano; y con ese amor el dolor desaparece.
Siento tener que decirte que olvides tus intentos de odiarle. Desiste... No sirven para nada ¿De verdad crees que si no le odias ahora hay algo que pueda hacer para que le odies?
De esperanza no puedo hablarte, lo siento de corazón; sé que és lo que más anhelas ahora mismo, pero yo decidí imitarle y rendirme al poco tiempo de recibir esta carta. No sé que sucederá si guardas en tu pecho un "Quizás", solo que pelear o no es decisión tuya
Sobre esa promesa que te hizo sonriendo mientras tú llorabas... Bueno, tú ya sabes que nunca hay que confiar en alguien que sonríe demasiado. Hace tiempo que no sé de él... Se fue; pero se fue con un abrazo sincero y un "Espero volver a verte".
Quizás ese deseo mutuo de encontrarnos algún día se haga realidad y podamos hablar de recuerdos con ternura... Dejando por fin el dolor a un lado. Y sí... A pesar de todo, a pesar del dolor que te ha causado
querrás volver a verla porque ya te he dicho que ese dolor se irá., lo que nopodrás olvidar es que hasta el pasado 23 de noviembre te regaló la felicidad más pura que jamás habías experimentado
Ahora sécate la lágrimas joven yo y conviértelas en arte... Demuestra que eres digana de considerate esclava de los textos de Poe, Lord Byron u Oscar Wilde. Y porfavor jamás olvide que pasé lo que pasé siempre deberás vivir con Fuerza y Honor.
Amorosamente tuya, Tú
Y si me permitís un consejo... Confiar plenamente en vosotros mismos y amaros como jamás amaréis a nadie, váis a tener que estar con vosotros mucho tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario